La Unión Europea ha aprobado una reforma profunda de su sistema de protección de diseños para adaptarlo a la economía digital, la fabricación distribuida y los nuevos modelos de negocio.
El nuevo Reglamento de Diseños de la Unión Europea (European Union Design Regulation, EUDR) no es una mera actualización técnica. Supone una redefinición del papel del diseño como activo estratégico dentro de la propiedad industrial.
En este artículo analizamos los cambios sustantivos más relevantes del EUDR y su impacto real para las empresas.
¿Por qué era necesaria la reforma?
El sistema europeo de diseños se construyó hace más de 20 años, en un contexto muy distinto al actual:
- los productos digitales no eran centrales en la economía;
- la impresión 3D no planteaba riesgos reales para la protección de derechos;
- el comercio electrónico y las plataformas digitales no tenían la escala actual.
Hoy, el diseño ya no se limita a la apariencia de un objeto físico. Interfaces gráficas, animaciones, productos virtuales o archivos digitales para fabricación se han convertido en activos de alto valor.
El objetivo del EUDR es claro: adaptar la protección del diseño a la realidad del mercado, reforzando la seguridad jurídica y la eficacia del sistema.
De “Diseño Comunitario” a “Diseño de la Unión Europea”
Con la entrada en vigor del nuevo reglamento, el antiguo “Diseño Comunitario” pasa a denominarse oficialmente Diseño de la Unión Europea (European Union Design).
Aunque el cambio es principalmente terminológico, tendrá reflejo directo en:
- solicitudes ante la EUIPO,
- certificados,
- contratos, licencias y documentación corporativa.
Los derechos ya concedidos se mantienen intactos, pero conviene adaptar la terminología para evitar incoherencias futuras.
Un concepto de diseño plenamente adaptado a la era digital
El EUDR amplía y clarifica el concepto de “diseño”, incluyendo expresamente:
- diseños en formato digital;
- interfaces gráficas de usuario (GUI);
- diseños animados, dinámicos o variables;
- elementos visuales utilizados en entornos virtuales.
Impacto práctico: sectores como software, videojuegos, apps o productos digitales cuentan ahora con una base normativa más sólida para proteger su valor visual.
La impresión 3D entra de lleno en el ámbito de la infracción
El nuevo reglamento reconoce como actos potencialmente infractores no solo la fabricación física, sino también conductas digitales previas, como:
- la creación de archivos o modelos destinados a la impresión 3D;
- su descarga, distribución o puesta a disposición;
- la fabricación de productos a partir de dichos archivos.
La infracción deja de situarse únicamente en el producto final y puede producirse en una fase previa, digital.
Impacto práctico: se amplía el abanico de posibles responsables y se refuerza la protección frente a copias digitales.
Alcance del derecho y criterios de protección
El EUDR refuerza principios ya existentes y aporta mayor coherencia interpretativa:
- el diseño protege la apariencia, no la función técnica;
- la impresión general en el usuario informado sigue siendo el criterio central;
- se clarifica la relevancia de la visibilidad y del contexto de uso.
Esto contribuye a reducir divergencias entre Estados miembros y facilita la gestión de litigios a nivel europeo.
Piezas de recambio y cláusula de reparación
El reglamento vuelve a abordar el equilibrio entre:
- la protección del diseño de los componentes;
- y la necesidad de no restringir indebidamente el mercado de la reparación.
Sectores como automoción, electrodomésticos o maquinaria industrial deben revisar cuidadosamente su estrategia de protección de piezas y repuestos.
Solicitudes múltiples: más allá del número, un cambio estratégico
Uno de los cambios más relevantes del EUDR afecta a las solicitudes múltiples de diseño.
El nuevo reglamento permite incluir hasta 50 diseños en una única solicitud, incluso aunque pertenezcan a clases distintas.
Pero el verdadero alcance del cambio va más allá: desaparece en la práctica la exigencia de unidad de diseño.
Esto significa que los diseños incluidos en una solicitud múltiple:
- ya no necesitan estar relacionados entre sí;
- pueden agruparse por razones puramente estratégicas, económicas o administrativas.
Impacto práctico: las empresas pueden reducir costes, simplificar la gestión de carteras amplias y planificar sus registros de forma mucho más flexible.
Representación del diseño: más flexibilidad… y más responsabilidad
El EUDR consolida una mayor flexibilidad en las formas de representación del diseño, admitiendo:
- secuencias de instantáneas para diseños animados;
- representaciones adaptadas a diseños animados o variables.
Esta flexibilidad refuerza la protección de diseños digitales, pero también incrementa la importancia de una estrategia correcta de representación.
Una representación inadecuada puede:
- limitar el alcance del derecho;
- generar vulnerabilidades en procedimientos de nulidad o infracción.
Conclusión práctica: la protección del diseño dependerá cada vez más de cómo se represente, no solo de qué se represente.
Diseño y derecho de autor: una convergencia reforzada
Aunque el EUDR no regula directamente el derecho de autor, se alinea con la jurisprudencia del TJUE que reconoce la posible acumulación entre diseño y copyright.
Para sectores creativos (moda, packaging, diseño digital), resulta cada vez más relevante:
- identificar qué aspectos se protegen por diseño,
- y qué elementos pueden quedar cubiertos por derecho de autor.
Una estrategia coordinada entre ambos derechos puede marcar la diferencia.
El nuevo símbolo Ⓓ
El reglamento introduce el símbolo oficial Ⓓ para indicar que un diseño está protegido como Diseño de la Unión Europea.
Puede utilizarse en productos, embalajes, documentación comercial o entornos digitales, siempre que el diseño esté efectivamente registrado, reforzando su efecto disuasorio.
Fechas clave
- 1 de mayo de 2025: entrada en vigor de la mayoría de los cambios procedimentales.
- 1 de julio de 2026: plena aplicación de las disposiciones más técnicas (nuevas representaciones, etc.).
Conclusión: el diseño deja de ser un derecho “secundario”
El EUDR consolida el diseño como un activo estratégico central, especialmente en mercados digitales y altamente expuestos a la copia.
Para las empresas que operan en la UE, este es el momento adecuado para:
- revisar su cartera de diseños,
- actualizar su estrategia de protección,
- integrar el diseño en una visión global de propiedad industrial.
Una planificación jurídica adecuada será clave para aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece la nueva normativa.