¿Por qué ahora es el momento de replantear su estrategia de “Opt-out” ante el Tribunal Unificado de Patentes?
Durante los primeros tiempos, muchas empresas tecnológicas chinas que operan en Europa adoptaron una postura conservadora frente al Tribunal Unificado de Patentes (UPC): presentar solicitudes de opt-out para mantener sus patentes europeas fuera del nuevo sistema jurisdiccional.
La lógica era clara: evitar riesgos, limitar la exposición y ganar tiempo mientras se observaba cómo evolucionaba el nuevo tribunal.
Sin embargo, el contexto ha cambiado.
Para las empresas chinas con presencia industrial o comercial en Europa, el opt-out ya no es una decisión meramente técnica. Es una decisión estratégica que puede afectar directamente a su capacidad de defensa y expansión en el mercado europeo.
El UPC ya no es una incógnita jurídica
Cuando el UPC entró en vigor, existía una notable incertidumbre:
¿Cómo interpretarían los jueces las normas?
¿Sería previsible la jurisprudencia?
¿Se convertiría en un foro agresivo para los titulares europeos?
Tras el primer período de funcionamiento del UPC, el panorama empieza a clarificarse:
- El tribunal ha demostrado rapidez procesal.
- Las medidas cautelares se conceden con relativa agilidad.
- Se observa una práctica judicial cada vez más estructurada y coherente.
El tribunal ha demostrado una notable rapidez procesal. Comienza a observarse una práctica judicial cada vez más estructurada y coherente.
Hoy, para muchas empresas, el principal riesgo no es la incertidumbre inicial del sistema, sino quedar fuera de un foro que puede ofrecer ventajas procesales significativas.
El riesgo de fragmentación: litigar país por país
Optar por el opt-out implica volver al modelo tradicional de litigio nacional, en el que las acciones de infracción o nulidad deben tramitarse ante los tribunales de cada país europeo.
En la práctica, esto puede implicar procedimientos paralelos en Alemania, Francia, Italia, Países Bajos u otros Estados.
Para empresas con cadenas de suministro complejas y distribución paneuropea, este enfoque puede generar:
- Costes procesales multiplicados
- Decisiones judiciales potencialmente divergentes
- Mayor dificultad para coordinar estrategias
Mientras tanto, sus competidores pueden utilizar el UPC para obtener una resolución única con efecto en múltiples Estados miembros.
En términos prácticos, en determinados escenarios, el opt-out puede convertirse en una desventaja estratégica frente a competidores que utilicen activamente el sistema del UPC.
La cuestión defensiva: ¿y si usted necesita demandar?
Muchas decisiones de opt-out se tomaron pensando únicamente en la defensa frente a posibles acciones de nulidad o infracción.
Sin embargo, también conviene considerar el escenario inverso: ¿qué ocurre cuando la empresa china es la titular de los derechos y necesita actuar contra un infractor en varios países europeos?
Sin UPC, la ejecución se fragmenta.
Con UPC, una sola acción puede producir efectos amplios y coordinados en una parte significativa del mercado europeo.
Para empresas que están dejando de ser meros fabricantes OEM y pasan a construir marcas, tecnología propia y redes de distribución europeas, esta diferencia puede tener una importancia estructural.
El precedente HP vs. Zhuhai Ouguan: una señal de alerta
Los recientes litigios iniciados ante el UPC contra empresas asiáticas demuestran una realidad: los titulares europeos están utilizando activamente el nuevo sistema.
Un ejemplo ilustrativo es el litigio iniciado por HP ante el UPC contra la empresa china Zhuhai Ouguan en relación con cartuchos de impresora. Este caso demuestra que los titulares europeos están utilizando activamente el nuevo sistema para actuar frente a empresas asiáticas con presencia comercial en Europa.
El UPC ya no es un marco teórico. Es un foro operativo. Y está siendo empleado estratégicamente.
En este entorno, la pregunta ya no es si el sistema funcionará, sino si su empresa está posicionada correctamente frente a él.
El opt-out no es irreversible… pero tampoco neutral
Aunque el opt-out puede retirarse bajo ciertas condiciones (por ejemplo, la retirada solo es posible si no se ha iniciado previamente un procedimiento ante tribunales nacionales respecto de la patente en cuestión), la estrategia debe evaluarse con una visión integral:
- Portafolio de patentes
- Sectores tecnológicos afectados
- Exposición comercial en Europa
- Riesgo de litigio
- Capacidad ofensiva de la empresa frente a posibles infractores
Además, permanecer dentro del sistema UPC también implica aceptar el riesgo de revocación centralizada de la patente con efecto en múltiples Estados miembros.
Por esta razón, una decisión uniforme aplicada a todo el portafolio puede resultar jurídicamente cómoda, pero estratégicamente errónea.
Conclusión: de decisión técnica a decisión estratégica
Para muchas empresas chinas que exportan, producen o distribuyen en Europa, el opt-out fue una reacción prudente en una fase inicial.
Hoy, mantener esa postura sin revisión estratégica puede implicar perder oportunidades procesales clave.
El UPC se está consolidando progresivamente como un foro central en el litigio europeo de patentes. Ignorarlo no elimina el riesgo de litigio en Europa; simplemente desplaza el escenario en el que ese riesgo se materializa.
En INGENIAS analizamos caso por caso la exposición real de cada empresa y diseñamos estrategias de protección y litigio adaptadas al entorno europeo actual.